La agenda de cada uno
Cada profesional con su color y su horario. Se da hora en plena llamada.
Hora pedida, servicio hecho y cobro, todo en el mismo sitio. Bonos de sesiones, ficha de tinte y comisiones.
Se abre directamente el TPV, sin usuario ni contraseña.
Cómo se hace una venta
Se toca, se cobra y sale el ticket. Esta es la pantalla de verdad de la demo.
En faena
La cuenta se va llenando a la izquierda y, a la derecha, pasa lo que pasa en este oficio y en ningún otro.
¿Quién ha hecho el tinte?
Comisiones del mes
Entran los servicios del díaSe toca la línea del tinteY se dice quién lo ha hecho: MartaLa comisión sale sola, línea a línea
Aquí no se venden productos, se vende tiempo de gente. La agenda es el negocio: una hora vacía no se recupera, y una clienta que no vuelve se nota dentro de tres meses.
Cada profesional tiene su agenda y su color. Se da hora mientras se habla por teléfono, se ve quién tiene hueco y, al acabar el servicio, se cobra desde la misma ficha. Lo que ha hecho cada uno queda apuntado, y con eso sale la comisión del mes sin sumar nada a mano.
Y la ficha de la clienta: el tinte que le va, con la fórmula y el tiempo, qué le hiciste la última vez y cuándo toca volver. Los bonos de sesiones se descuentan solos a medida que se gastan.
Hecho para este oficio
Cada profesional con su color y su horario. Se da hora en plena llamada.
El tinte con su fórmula y el tiempo, qué se le hizo y cuándo toca volver.
Diez sesiones pagadas por adelantado que se van descontando solas. Siempre se sabe qué queda.
Lo que ha hecho cada uno, con su porcentaje. A fin de mes ya está calculado.
Las pantallas de verdad
Son capturas de la demo, tal como se ven en el mostrador. La comisión no se reparte por ticket: va línea a línea, porque en la misma cuenta puede haber un corte de Núria y un tinte de Marta.
La última fórmula con el tiempo y los volúmenes, las fotos de los peinados hechas con el móvil, y los bonos que le quedan. Tres meses después nadie tiene que fiarse de la memoria.
Se toca la línea y se dice quién lo ha hecho. Cada servicio de la cuenta puede ser de una persona distinta, que es lo que pasa de verdad en un salón.
Cada uno con su porcentaje y el mes cerrado solo. Aquí Marta lleva 796,20 € vendidos y 238,86 € de comisión, sin que nadie haya sumado nada.
Se da hora mientras se habla por teléfono, con la persona y la duración. Al acabar el servicio se cobra desde aquí mismo.
Es un negocio demo de verdad, con su catálogo y sus ventas. No hace falta registrarse.